Soy el único que no tiene...
Octubre 27, 2017
Cristina Fortuny
Una vez tuve la oportunidad de conocer a una adolescente que decidió no tener una cuenta de Facebook. Al principio, dejaba de enterarse en dónde iban a juntarse sus compañeros o si había alguna fiesta. Sus amigas le decían que su decisión, era la causa de estar incomunicada.

Sin embargo, ella no cedió y terminó sucediendo algo que para algunos padres quizás es ciencia ficción. Los amigos que en verdad querían que ella fuese a algún evento (cine, reunión o fiesta), buscaban la manera que ella se enterase. Incluso llegaron a darle una invitación impresa, mientras que el resto del salón se enteraba por medios digitales.

Esta historia me deja dos moralejas:

  • Una amistad que te impone condiciones no es una amistad.
  • La importancia de educar sin ceder ante presiones sociales.

Muchos padres se me acercan preocupados porque no saben cómo enfrentar el clásico argumento que me hemos usado generación tras generación para obtener algo: “Soy el único que no tengo esto o aquello”. Nos aterra pensar que nuestro hijo sea el rechazado o que le generemos alguna desventaja versus sus compañeros, en especial con dos temas: darle un Smartphone y videojuegos con rating que no son para su edad.


Vale la pena pensar si… ¿realmente son los únicos? (probablemente no) y segundo ¿es una razón suficiente? En mi opinión, la decisión es un poco más compleja y por eso quiero compartirles un cuestionario elaborado por Devorah Heithner, PhD (Autora de Screenwise), que puede orientarlos a decidir lo más conveniente para cada hijo, de forma individual:

  • ¿Saben controlar sus impulsos?
  • ¿Muestra señales de empatía hacia los demás?
  • ¿Es paciente en sus comunicaciones? ¿Le molesta que lo dejen en “visto”?
  • ¿Es resiliente cuando recibe comentarios crueles?
  • ¿Maneja bien sus conflictos personales?
  • ¿Se distrae con facilidad?
  • ¿Es organizado? ¿Sabe dónde están sus cosas?
  • ¿Muestra buen juicio sobre situaciones que requieren de la intervención de un adulto?
  • ¿Sabe poner límites a la presión de grupo?
  • ¿Es responsable con sus tareas? ¿Tengo que resolverle sus olvidos?
  • ¿Se disculpa cuando hiere los sentimientos de alguien?
  • ¿Puede estar solo en lugares públicos? ¿Sabe cuidar de alguien menor que él o ella?



Para dudas o comentarios me encuentro a la orden en mi email: hola@cristinafortuny.com.

Saludos

Cristina Fortuny

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