Si, hay niños viendo pornografía en el recreo
Mayo 18, 2016
Cristina Fortuny
No es una escuela, ciudad o país en particular. Esto está pasando en el “mundo mundial”. Investigaciones señalan que la edad promedio en que los niños han visto alguna imagen pornográfica ha disminuido de 11 a 8 años.

Las nuevas tecnologías han facilitado el acceso a este tipo de contenidos dado que:

1.- Le llega hasta a quien no la está buscando.
2.- Los formatos se han diversificado. Las revistas son cosas del pasado. La pornografía se puede ver en tiempo real con aplicaciones como YouNow o Periscope, videos en Youtube y videojuegos como GTA V. También existen redes sociales como Omegle, donde el chat se utiliza para masturbarse y compartir páginas web pornográficas.
3.- Una foto en una revista Playboy capta una imagen erótica y a partir de allí, cada quien se imagina lo que quiera. Los videos en internet ya platean una escena, la cual probablemente va más allá de lo que la curiosidad del niño estaba buscando.
4.- Se puede ver en cualquier parte. El internet eliminó la barrera de tener que ir a una tienda y que alguien te vea comprando una revista. Hoy puedes estar en cualquier situación y a través del Smartphone puedes estar viendo pornografía.

Mas allá de la discusión moral sobre la pornografía y los diferentes niveles de tolerancia que tiene cada familia hacia esos contenidos, el elemento que preocupa es como los videos pornográficos están sustituyendo a los padres en su labor formativa de temas de sexualidad. Hay que tomar conciencia que hay niños en primaria baja que no han recibido ningún tipo de educación sobre sexualidad y su primer contacto con el tema ha sido un video de YouPorn, que incluye escenas de sexo con animales, varias parejas al mismo tiempo y violencia hacia la mujer, quien además finge disfrutarlas.

La pornografía utilizada en exceso, no genera satisfacción si no el deseo de tener más. Conforme el usuario se acostumbre a los estímulos de la pornografía, va a necesitar más para alcanzar el mismo grado de satisfacción. En determinados casos, puede afectar la capacidad de tener relaciones íntimas con sus parejas, (PIED= Porn induced erectile dysfunction).
Adicionalmente, se presenta a la mujer en una actitud neutral o de placer en escenas donde reciben agresiones físicas. Los varones desarrollan una idea distorsionada de lo que espera la mujer en una relación y las niñas sienten la presión de hacer cosas con las cuales no se sienten cómodas.

Resultante frustrante para muchos padres saber que sus hijos han estado expuestos a imágenes pornográficas en la escuela, casa de sus amigos o en sus propias casas, a pesar de contar con filtros de contenidos y de ser muy cuidadosos con el uso del internet. La realidad es que nos guste o no, nos ha tocado educar una generación para quienes es más fácil toparse con pornografía que no hacerlo, aunado a una gran desinformación entre los adultos y las escuelas sobre los usos que se le pueden dar a las nuevas tecnologías o los contenidos que pueden viendo los niños a través de diferentes aplicaciones o videojuegos.

Ante esta realidad es indispensable:

1.- Tomarnos el tiempo de enseñarles sobre sexualidad (de acuerdo a su edad y madurez) y las creencias y valores que tenemos en nuestra familia sobre una sexualidad sana y responsable. Todos los espacios de información que dejemos vacíos, lo más probable es que los niños recurran al internet para satisfacer su curiosidad. Esto incluye también a las escuelas, es momento de actualizar los programas de educación sexual y adaptarlos a los nuevos retos formativos.
2.- Proporcionarles estrategias para que los niños sepan actuar en el escenario de ser expuestos a videos pornográficos que no desean ver, pero que sienten presión social por su grupo de amigos. Pueden desde fingir que van por un vaso de agua, contestar una llamada o chat, hasta tener códigos secretos con los padres como: “Algo me que comí no me sentó bien. Por favor ven por mi”.
3.- Instalar filtros de contenidos, preferiblemente en los dispositivos. No son perfectos y al niño que voluntariamente quiere ver pornografía, no lo va a detener, pero definitivamente es mejor que no tenerlos. Qustodio es una excelente opción y dentro de las opciones gratuitas, Google ofrece “Safesearch” tanto en Chrome como Safari. Youtube también permite activar modo restringido en sus búsquedas.

El reto de nuestros hijos es tener autocontrol y responsabilidad, en un mundo donde tienen acceso a prácticamente cualquier tipo de contenidos y es humanamente imposible de controlar todo lo que hacen y ven. Prohibir electrónicos y bloquear internet sin explicar razones, no funciona ante una generación que cuenta con una ventaja competitiva considerable versus los adultos en los aspectos tecnológicos. El desgaste que puede generar en la relación con tu hijo, el jugar al gato y al ratón, es una energía que puede ser encaminada a enseñar sobre sexualidad y hablarles claro sobre las consecuencias que tienen en ellos y la sociedad las malas decisiones que tomen en cuanto al consumo de la pornografía.

No dejes que Youtube, les explique por ti.

En www.cristinafortuny.com, pueden encontrar dentro de la sección "Recursos" libros especializados en Educación Sexual, dirigidos a niños entre 6 y 12 años.
En la ciudad de Querétaro, www.edu-k-tip.com, cuentan con programas de Educación Sexual, dirigidos por Lic. Rocío Ordoñez, especialista en el tema.
También en la página http://sabiduriasexual.com, pueden encontrar cursos y talleres sobre sexualidad, orientados a diferentes edades.

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